¿Llueve? ¡Cuidado con el aquaplaning!

1 comentario

Llueve. Y no a gusto de todos los conductores :DriveSmart. Eso sí: la estampa común para unos y otros es la de paraguas y pies mojados en la calle y limpiaparabrisas a pleno rendimiento en carretera, donde además aparece el temido aquaplaning

¿Qué es el aquaplaning?

El peligroso fenómeno del aquaplaning consiste en la pérdida gradual de contacto entre el neumático y la superficie de la calzada, provocada por la entrada de una delgada capa de agua, de espesor superior a medio milímetro, entre ambos.

Al aumentar la velocidad del vehículo, el frente del neumático no puede desalojar el agua ser hacia el exterior de su huella ni expulsarla por las acanaladuras del dibujo de la rueda, por lo que la presión sobre su base comienza a aumentar. De esta forma, el agua se introduce entre el neumático y la calzada, levantando levemente la rueda.

Las tres fases del aquaplaning

  1. La presión del agua se incrementa al aumentar la velocidad.
  2. Parte del agua es desalojada hacia el exterior de la huella y parte es conducida por las acanaladuras del dibujo del neumático.
  3. Finalmente, cuando el valor de la presión sobre la lámina de agua no desalojada es superior al valor del peso sobre la rueda, el neumático se despega de la carretera.

Las consecuencias, peligrosas

Una de las principales preocupaciones de los fabricantes de neumáticos es corregir el aquaplaning por las peligrosas consecuencias que provoca la pérdida de adherencia, que pone en juego la seguridad al volante:

  • Aumento de la distancia de frenado.
  • Pérdida de dirección del vehículo.

Cómo reconocerlo

  • En recta: levanta el pie del acelerador y no hagas movimientos bruscos de volante, manteniendo la misma trayectoria.
  • En curva: no aceleres y no gires bruscamente, sujetando el volante manteniendo la trazada inicial.
  • Normalmente, el aquaplaning producido al pisar una balsa de agua sobre la carretera dura entre 1 y 3 segundos.

¿Cómo reaccionar ante el aquaplaning?

  • No gires el volante de forma brusca. Sujétalo con firmeza con ambas manos y procura no girarlo. En caso de que lo necesites para reconducir la dirección hazlo suavemente. 
  • Pisa el pedal del embrague. Salvo que conduzcas muy rápido, este fenómeno sólo afecta a las ruedas delanteras, que barren el agua a las traseras. Cuando salgas del charco que está provocando el aquaplaning, las ruedas volverán a “agarrarse” al asfalto, y lo harán con la tracción del motor. Si pisas el embrague, libras a las ruedas de la potencia del motor facilitando una vuelta más suave a la circulación normal.
  • No corras. El aquaplaning es más aparatoso cuanto más rápido circules. A más velocidad la rueda tarda más en evacuar el agua, por lo que si está lloviendo o la carretera está mojada no corras. Además, en el momento en que sufras aquaplaning debes levantar el pie del acelerador suavemente para que las ruedas motrices giren más despacio y comiencen a recuperar el contacto con el asfalto.

Un par de consejos más…

  • Comprueba que circulas con neumáticos con bastante profundidad en el dibujo. ¡Ganarás seguridad!
  • ¡Anticípate! Al ver que te acercas a un gran charco reduce todo lo que puedas la velocidad sin comprometer la estabilidad del coche y pon en marcha los limpiaparabrisas.

 

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Un comentario en “¿Llueve? ¡Cuidado con el aquaplaning!”

  1. Esto que estoy leyendo me recuerda a la semana pasada cuando todo estaba inundado y todos los coches conducíamos en una nacional de límite 80 a 20km/h debido a la inundación que había en las carreteras y que, pasada una semana más, volvió a inundarse todo el pueblo de modo que incluso abrieron las alcantarillas que brotaban agua sin parar.

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