“Tú hazme caso a mí”: los mitos falsos del motor

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Cuñados de todo el mundo… Venimos en son de paz, pero sí venimos a arrojar un poco de luz sobre esas grandes afirmaciones que defendéis como si no hubiera un mañana. Entre estos mitos, los más conocidos del mundo del motor… ¡por supuesto! Esos que se escuchan en todas las reuniones en las que estáis invitados y defendéis a capa y a espada. Esos que cuando se escuchan, se piensa que son más falsos que el columpio de Heidi. Pero vuelves a oírlo de otro cuñado y te surge la duda… A continuación, te vamos a ilustrar con una selección de las mejores perlas cuñadistas… ¿Preparado? ¡Aquí te las dejamos, ni pestañees!

Sobre la comida de nuestro automóvil

  1. Con el punto muerto se reduce el consumo. Uno de los grandes clásicos del cuñadismo ilustrado. Se encuadra, sobre todo, cuando circulamos en cuestas abajo. La leyenda cuenta que si discurrimos en punto muerto, las revoluciones del coche bajan. Y por tanto, el consumo también. Pero la realidad es diferente. Cuando desengranamos la marcha, el coche desaprovecha la llamada energía cinética. Y cuando esto ocurre, se activa el envío de combustible a los inyectores para que el motor no se pare y mantenerlo así en continuo movimiento. Además, tenemos que señalar que ante un obstáculo, los vehículos reaccionan mejor cuando circulamos con alguna marcha engranada. 
  2. Repostar combustible de marca blanca es perjudicial. Otra falsa creencia de las típicas. Aunque distingamos entre combustible de calidad y combustible genérico, todos los proveedores deben cumplir unas garantías, gracias a las cuales se puede comercializar. Sí es cierto que cuando una marca es de calidad, su precio es mayor debido a que contiene más aditivos de limpieza para el motor. Pero los genéricos no representan ninguna amenaza para él.
  3. Se ahorra dinero si llenamos el depósito a primera hora de la mañana. Esto se abraza a la idea de que la gasolina, al ser líquida, se expande cuando es sometida a temperaturas altas. Por lo tanto, en ese caso, repostar a una hora temprana conlleva estar a menos grados que durante el día. E hipotéticamente, podría entrar más cantidad de combustible en el depósito. Sin embargo, desenmascarar este mito es muy fácil: el depósito de los coches se suele colocar de manera estratégica para que no experimente alteraciones de temperatura
  4. Consumimos menos si bajamos las ventanillas y apagamos el aire. Es verano. Y te entra la vena ahorradora. Apagas el aire y, claro, por supuesto que gastarás menos. Pero con el calor que hace, bajarás las ventanillas. ¿Y eso qué implica? Pues que se aumentará la resistencia al aire. Y por ello, el coche necesitará más carburante para poder continuar la marcha. 
  5. Cargar los neumáticos con más aire. Es una práctica que supone un gran peligro para el coche. ¿Que por qué? Porque si las ruedas están más infladas, se reduce la superficie de contacto con la carretera. Y por lo tanto se pierde el agarre de las mismas. Por lo tanto, mejor déjate de experimentos de ahorro… ¡Y mira por tu seguridad en la carretera! 

Respecto a la Seguridad Vial…

  1. El motor es más fuerte que los frenos. ¿A qué se refiere un cuñado con esta frase tan peculiar? Pues a que los frenos no pueden parar el empuje que tiene el motor de un coche. Y sí, también es erróneo. Cuando accionamos embrague y freno simultáneamente, la mayoría de coches interrumpen el efecto del acelerador. Por eso, el coche más potente que se te venga a la cabeza, cuenta con unos frenos capaces de detenerlo en su totalidad. Porque nadie compraría un coche con unos frenos incapaces de frenar ¿no?
  2. Adelantar por la derecha no está prohibido. No solo está prohibido sino que, además, es una maniobra muy peligrosa. Sin embargo, existen casos en los que el rebasamiento (no el adelantamiento) es una opción válida. Por ejemplo, cuando se da el caso de un embotellamiento: todos los carriles están ocupados. Los coches circulan lentamente. Y tú, que vas por el carril derecho, vas a una velocidad mayor que los del resto de carriles de tu izquierda.
  3. Hacer ráfagas de luces es una infracción. Usar excesivamente las luces o el claxon no está permitido. Pero existen algunas finalidades para las que es aconsejable utilizarlos. Por ejemplo para avisar a algún conductor de que está cometiendo una infracción. O cuando vas en carretera y te dispones a adelantar a un coche. En este caso, puede servir para avisar de que vas a materializar el adelantamiento.
  4. Los ciclistas tienen prioridad en los pasos de peatones. ¿Quién no ha escuchado eso de que los ciclistas deben ser tratados como peatones? Pues es un error garrafal. Las bicicletas (con ciclistas sobre ellas) se consideran como un vehículo más y por tanto, deben cumplir las normas que se le asignan como tal. No cuentan con la prioridad de un peatón. Así que si se encuentran en un paso de cebras y quieren hacer gala de la prioridad, deben poner los pies en suelo y bajarse de la bici.
  5. Si vas como copiloto, te pueden quitar puntos por ir sin cinturón. Se da la circunstancia de que te para la policía. Y vas de copiloto y sin el cinturón. Lo máximo que te puede ocurrir es perder 200 euros, que no es poco. Pero en ningún momento te van a quitar ningún punto del carnet de conducir.

Leyendas urbanas varias

  1. En las gasolineras, las ondas de los móviles pueden provocar explosiones. Es otro de los grandes clásicos. Todos hemos visto el cartel de prohibido usar el móvil en las gasolineras. Pero erróneamente pensamos que las ondas pueden provocar catástrofes al entrar en contacto con el vapor de la gasolina. Muy diferente es la realidad. Porque la única forma de que se genere una explosión es que el móvil produzca una chispa. Y que esta entre en contacto con el citado vapor. ¿Que cuál es la probabilidad de que esto ocurra? Bajísima, la verdad.
  2. El nivel de aceite tiene que estar al máximo. El nivel del aceite es otro de los ‘famosos’ de las leyendas. En este caso, haremos referencia a la de llevarlos hasta los topes. Otra cosa que puede ser hasta perjudicial para nuestro coche. Esto es debido a que llevar poco o mucho puede conllevar averías importantes para el motor. Por lo que haz caso omiso y lleva una cantidad adecuada entre el mínimo y el máximo recomendado.
  3. El coche eléctrico es menos veloz que un coche de combustible. Una afirmación que podemos considerar también como leyenda urbana. Aunque existen coches de combustión que alcanzan velocidades insospechadas… Conocemos modelos eléctricos que no se quedan atrás.  Es el caso por ejemplo del Nissan Leaf, cuya velocidad está limitada a 145 kilómetros por hora. Muy por encima de los 120 km/h a los que podemos circular por nuestras carreteras. 
  4. Hacer ejercicio en un control de alcoholemia. Lo hemos escuchado a lo largo de nuestra vida. Junto a infinidad de remedios caseros para burlar los controles de la Guardia Civil. Que si correr, hacer flexiones, comer granos de café, chicles, aceite… Todos ellos son falsos. Y no te ayudarán a evitar el positivo del alcoholímetro. Sólo hay una cosa que lo hará: ¡que no bebas cuando conduzcas! 
  5. Las aseguradoras cobran más a los coches de color rojo. Este mito se hizo popular debido a que muchos coches deportivos se fabricaban únicamente en color rojo. Nada más lejos de la realidad. Y es que ninguna aseguradora varía sus tarifas en función del color del vehículo. No tendría mucho sentido, ¿verdad?

 

Y tú, ¿has escuchado alguna leyenda urbana que esté relacionada con el motor? ¿Has sufrido el cuñadismo ilustrado en tus propias carnes? ¡Cuéntanos tu experiencia dejándonos un comentario!

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