¿El fin de los coches con los kilómetros afeitados?

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El paraíso de los piratas llega a su fin. Trucar el cuentakilómetros es, por desgracia, una práctica muy extendida entre gran parte de los compraventas de nuestro país. Incluso, entre muchos particulares con un amiguete “mecánico” y con pocos escrúpulos. Hasta ahora, porque con la modificación del Real Decreto 224/2008, de 15 de febrero, se acabó el chollo.

Si bien desde 2013 los kilómetros quedan registrados en los centros de ITV, es a partir de este año cuando han de plasmarse, también, en el permiso de circulación. La lectura del cuentakilómetros se convierte, por lo tanto, en un dato más a revisar y apuntar a la hora de realizarse la inspección. Una auténtica zancadilla a los afeitadores de kilómetros…

La  novedad es la respuesta a la petición que diversas asociaciones de consumidores y usuarios llevan años reclamando para proteger a los compradores y elevar el nivel de confianza en los vendedores. Más aún en un momento como el actual, en el que la venta de vehículos usados no ha hecho más que aumentar con respecto al número de coches nuevos vendidos.

Cuentakilómetros electrónico… o cómo hacer muy fácil lo fácil

En los 90, bajar los kilómetros del coche era coser y cantar, solo era necesario contar con un poco de maña con el destornillador, desmontar el cuadro y darle al tema. Con la llegada de los cuentakilómetros electrónicos se creyó que se acababa el problema y que eran imposibles de trucar. Craso error.

Los cuentakilómetros trucados, una lacra en la venta de coches de nuestro país

Tan solo hace falta meter la máquina al vehículo para modificar la centralita y elegir el número de kilómetros que queremos que tenga el coche. O lo que es lo mismo, decidir el número de kilómetros con el que resulte más fácil venderlo (sin levantar demasiadas sospechas). La electrónica manda.

Piensa mal… y acertarás

Existen determinados elementos que se convierten en auténticos chivatos porque permiten conocer si ese diésel con 6 años y 50.000 kilómetros y que solo ha usado un señor mayor para ir a comprar los fines de semana es, en realidad, el de un fitipaldi que trabaja en la otra punta de la ciudad y que tiene cerca de 120.000.

Las lámparas, los discos de freno y los plásticos protectores son un buen indicativo del uso de un vehículo: si están muy nuevos es que han sido cambiados y si están demasiado viejos es que no tienen la edad que prometen.

Cuando te compres un coche de segunda mano has de tener mucho ojo, preguntar, preguntar y volver a preguntar. ¡Mucho cuidado! Si algo no te cuadra, piensa mal y déjate llevar por tu intuición… Y descárgate :DriveSmart en tu móvil, que funciona igual de bien tanto en los coches nuevos como en los de segunda mano, y es gratis alma de cántaro, ¡únete a la #ConducciónPositiva!

 

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