Conducir con nieve. Lo que casi nadie cuenta…

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Es tiempo de frío y de bajada de las temperaturas. De hielo y de que la nieve tiña de blanco el paisaje y, sobre todo, la carretera. Es tiempo, por lo tanto, de circular con el coche con el máximo cuidado. También, de tener en cuenta consejos básicos por si vamos a comprar el pan y nos encontramos medio metro de nieve a la vuelta.

¿Cómo conducir con nieve?

Muchos de los consejos que indicamos cuando hablamos del aquaplaning son de aplicación, de manera más extrema, en caso de nieve en la calzada. Importante: anticipación, moderación -incluso exagerada- de la velocidad, actuación suave sobre pedales y acelerador, neumáticos en buen estado y con profundidad de dibujo. ¡Repasamos!:

  •  En recta: levanta el pie del acelerador. No hagas movimientos bruscos de volante manteniendo la misma trayectoria.
  • En curva: no aceleres y no gires bruscamente. Sujeta el volante manteniendo la trazada inicial.
  • Comprueba que circulas con neumáticos con bastante profundidad de dibujo. ¡Ganarás seguridad!

Mejor sobre nieve virgen

Cuando la calzada se tiñe de blanco, ten en cuenta en qué circunstancias traccionan mejor los neumáticos. Siempre traccionan mejor sobre la nieve recién caída (cuando no sea una cantidad excesiva) que sobre la pasta formada al ser pisada por los coches. Recordemos que la nieve y el hielo funden por presión… Por ello, siempre que sea posible, el consejo en nieve es evitar las roderas.

Eso sí, si circulamos por una autovía y han caído quince o veinte centímetros de nieve, mejor en fila india por la rodera de los camiones… ¡No queda otra!

¡Ojo a los puentes!

En autovía el primer lugar en el que empieza a acumularse la nieve en la calzada son los puentes. ¿Sabes por qué? Porque la superficie de la vía está más fría ya que no tienen nada debajo, están al aire.

Si te encuentras con un puente en el que la nieve ya ha cuajado, procura frenar todo lo posible antes de llegar a él. Después, deja que el coche “esquíe” hasta el otro lado sin tocar frenos ni dirección.

¡Cuidado! Atento si empieza a nevar porque, si hace frío, la nieve se acumula muy deprisa en estos lugares.

¿Cómo conducir con nieve?

 ¿Cadenas o fundas?

Siempre han de instalarse en las ruedas motrices (más de una vez he visto un conductor de BMW tratando de ponerlas en las ruedas delanteras). Si la nevada es moderada, no hay nieve helada en la calzada y no importa el precio, las fundas son la opción más cómoda. No traquetean, son infinitamente más fáciles de instalar, sobre todo en modelos de tracción trasera en los que no se puede mover la dirección para facilitar el montaje.

Sea cual sea la opción elegida, cadenas o fundas, en cuanto desaparece la nieve se deben desmontar. En el caso de las cadenas el porqué es obvio: dañan el neumático y la calzada. Las fundas, aunque no dañan la rueda ni la carretera, se quedan rápidamente sin pelo y pierden sus propiedades al rodar en asfalto seco.

Guantes y linterna… ¡No te los olvides!

Si te vas a mover por zonas en la que se espera nieve, unos guantes (de fregar valen) te ayudarán mucho a poner las cadenas. Sobre todo, porque en estas circunstancias, no es difícil que el termómetro marque -3º o -4º. Además de los guantes, la linterna es otro básico porque si la nevada te sorprende de noche, resulta casi imposible fijar las cadenas a oscuras.

 Ante un viaje con posibilidad de nevadas…

Resulta conveniente practicar con la colocación de las cadenas o fundas unas cuantas veces en la tranquilidad del garaje . Sobre todo porque, luego, en medio de la ventisca….¡será muuuucho más difícil!

Si vas a recoger el coche y le ha caído la nevada del siglo, levántalo un poco con el gato hidráulico y coloca las cadenas antes de intentar salir.

¿Y conducir con hielo…?

El hielo aparece a 0 grados, pero… ¿sabías que una vez formado puede mantenerse aunque la temperatura ascienda hasta 3 o 4 grados? Por eso, presta especial atención en los días más gélidos, en las zonas sombrías de la carretera, así como en túneles y puertos de montaña.

En el coche, suave ¡y atento!

Para evitar sustos sobre hielo procura bajar la velocidad antes de llegar a una zona en la que puedan existir placas de hielo. Hazlo procurando no mover el volante ni pisar el freno o acelerador para cruzar suavemente las zonas congeladas. Recuerda, además, usar marchas largas para que las ruedas giren de forma suave y no patinen. Y, además, evita conducir sobre las rodaduras de otros coches. Recuerda: si ha pasado bastante tiempo en el que no ha circulado nadie sobre las rodaduras, lo más probable es que se produzcan placas.

¿Y si derrapo sobre el hielo?

Si, pese a seguir todos los consejos, derrapas, mantén la calma. Procura no hacer movimientos con el volante, no frenar ni acelerar. Siempre que notes que el coche se desliza levemente, normalmente recuperará la estabilidad en cuanto los neumáticos vuelvan a adherirse a la carretera.

En cualquier caso, siempre valora si es estrictamente necesario coger el coche bajo estas condiciones… Si no queda opción, recuerda estos básicos y te sacarán de más de una situación apurada. ¿Alguna duda o algún consejo que quieras añadir? ¡Déjanoslo en los Comentarios!

 

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2 comentarios en “Conducir con nieve. Lo que casi nadie cuenta…”

  1. Consejos muy útiles,me gustaría ver en esos estados meteorológicos más medidas de seguridad ,no solo acudir cuando ya se ha producido un accidente , eso no quiere decir de q no cumplan con su trabajo, no se malinterprete este comentario da seguridad a los q intentamos cumplir con nuestro deber y frena a los q no cumplen.

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