Así funcionaba el primer autolavado de coches de la historia

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Sí, aunque no os lo creáis, ya en 1924 los coches se lavaban. Y vio la luz el primer autolavado de la historia: el Automobile Washbowl. Pero, ¿qué era y cómo funcionaba? Y lo más importante: ¿de verdad era necesario?

El estiércol, el vecino habitual en las calles

En la actualidad los conductores lavamos los coches porque tienen un poco de polvo del camino de tierra, porque la última lluvia ha dejado los cristales pringados, o porque un pájaro nos ha demostrado su aprecio dejando un sutil regalito sobre el capó.

Sin embargo, en 1924 las causas que empujaban a un conductor a limpiar su coche eran bastante diferentes. En primer lugar, cabe destacar que el número de carruajes era muy superior al de vehículos, así que hazte a la idea del festival de cacas que eran las calles y las carreteras en la época. Tú pasabas con tu coche por encima de los “regalitos”, éstos se quedaban pegados a las ruedas… y el pestazo que ibas dejando por la ciudad era de aúpa.

¿La solución? Plazas llenas de agua

Por ello, un chicagüense (¿a que no sabías que así se les llama a los que viven en Chicago?) encontró una oportunidad de negocio en la notable necesidad que había y decidió crear el primer autolavado del mundo. Claro que no había ni mangueras a presión ni nada por el estilo, así que la manera de llevarlo a cabo fue mucho más rudimentaria: inundar una plaza.

El primer autolavado de coches de la historia, una plaza llena de agua en Chicago en 1924

Sí, como lo oyes. Una plaza llena de agua por la que los coches daban vueltas a unos 20 km/h, hasta que todo el estiércol se desprendía de las ruedas. La idea que podría ser descrita como primaria era, a la vez, brillante, ya que cumplía con su cometido de manera totalmente efectiva y, de este modo, se quedaban los coches más limpios que un San Luis.

La verdad es que nosotros somos como niños y, aunque nos encante meternos en un túnel de lavado y mirar por la ventana, no nos importaría haber probado esta solución. Eso sí, con las ventanillas subidas, porque el aroma de la plaza no debía ser de flores precisamente…

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5 comentarios en “Así funcionaba el primer autolavado de coches de la historia”

    1. ¡Hola Valentina!
      El artículo está enlazado al artículo original, por lo que esperamos que ahí puedas localizar al autor. De todos modos, cualquier cosa que necesites… no dudes en volver a consultarnos. 😉
      Saludos y feliz día!

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