Las supersticiones más curiosas para aprobar el carné de conducir

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Tengo bastante experiencia en los exámenes prácticos de conducir y conozco muchas de las supersticiones a las que nos encomendamos para aprobarlo, no en vano me saqué el carnet a la séptima… Así que imaginaos. Eso sí, el teórico a la primera…

Y es que es muy curioso ver cómo hasta los más escépticos se vuelven ultra crédulos con cualquier cosa que les lleve a conseguir ese ansiado ‘apto’. Estamos deseando creer en algo milagroso y cuando te metes en la dinámica de encadenar suspensos, ni te cuento…

Una de cartas, ajos y color rojo…

Por ejemplo, una de estas ‘técnicas’ para aprobar que yo utilicé (y que falló estrepitosamente) fue la de meter una carta de un as de oros en el zapato durante el examen. Concretamente, en la planta del pie del acelerador y freno. Me parece que esa vez me suspendieron por conducción temeraria. Y lo digo en serio.

La misma (mala) suerte corrí cuando me puse ropa interior de color rojo, vamos como cuando es Nochevieja. Esto sí lo había probado con éxito en algún examen de la facultad pero con el coche no me funcionó para nada. Al igual que tampoco aprobé cuando llevaba un diente de ajo en el bolsillo. Lo mismo fue porque lo llevaba envuelto en papel de plata para que no oliera… También me comentaron algo de llevar nueces, pero creo que en ese momento no había por casa.

Las supersticiones de los demás

Las manías o supersticiones de la gente que conocí en los exámenes, también son curiosas. Recuerdo que coincidí dos veces en el examen con un chico que se ponía realmente cardiaco. Nos tocaba esperar nuestro turno y fuimos a la cafetería del centro de exámenes.

Él llevaba ya varios intentos en el práctico y me comentó que le habían recomendado beberse un botellín de cerveza de un trago antes del examen: ‘Apruebas fijo’. Él se lo tomó, a mí me pareció una aberración y suspendimos los dos. ¿Cómo es posible que bebiera alcohol antes de examinarse de conducir? Lo peor de todo es que la segunda vez que coincidimos lo volvió a hacer. Y de nuevo suspendió.

¿Estampitas a prueba de dislexia…?

También me acuerdo de una chica que llevaba una estampita de San Judas, el patrón de los imposibles, metida en el sujetador, cerquita del corazón… La misma muchacha que llevaba pintadas con boli en el dorso de las manos las letras I y D, por aquello de distinguir la izquierda de la derecha cuando le indicara el examinador… Tampoco aprobó, pobre mía, qué nerviosa…

¿Y dislexias a prueba de pedales?

Uno que sí que aprobó me contó que su truco había sido pisar los pedales con los pies cambiados. Mi cara de estupefacción hizo que me lo explicara mejor: la magia del asunto consistía en sentarse en el coche y antes de empezar el examen, con el vehículo parado, pisaba el acelerador con el pie izquierdo y el embrague con el derecho. ¿Raro, verdad? Es que los nervios y los deseos de aprobar nos llevan a hacer cosas de lo más variopintas. Seguro que conocéis alguna historia similar, ¿nos contáis alguna anécdota?

Las supersticiones son eso, simples creencias. Ni que decir tiene que la mejor receta para aprobar el práctico es una buena base de clases prácticas, confianza en uno mismo, atención plena y controlar los nervios. Y una vez aprobado, a seguir aprendiendo día a día a ser mejores conductores. Y en eso nuestra app :DriveSmart nos ayuda. ¿Te atreves a ponerte a prueba?

 

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